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Carrusel de imágenes presentando Navarra

Vacaciones Tranquilas

Cuenca de Pamplona

Pamplona recibe al visitante con una amplia oferta de hoteles, hostales, pensiones y apartamentos repartidos por toda la ciudad. Además un camping y varias casas rurales en los alrededores permiten disfrutar de un entorno hecho a la medida del visitante, lleno de espacios verdes y sin aglomeraciones en cualquier época del año, excepto del 6 al 14 de julio cuando llegan los Sanfermines y la ciudad se transforma en una fiesta multitudinaria.

Pamplona es una ciudad para dejar de lado el estrés y que el tiempo discurra desde una terraza de la Plaza del Castillo, en pleno centro histórico. Es un placer observar el ambiente de la calle mientras se degusta un pincho acompañado de un buen vino de la Denominación de Origen Navarra o sentir los cálidos rayos de sol que iluminan la colorida plaza.

Es momento de olvidar el reloj, de pasear por algunos de sus parques como la Ciudadela o la Taconera, de dejarse llevar entre la arquitectura de sus calles y de escuchar las historias y leyendas de la ciudad a través del silencio de sus murallas, del camino que traza la Ruta Jacobea o del claustro gótico de la Catedral de Santa María, uno de los más bellos de Europa.

La tranquilidad que ofrece la ciudad se convierte en una oportunidad para saborear el recorrido del Encierro de los Sanfermines y percibir la tensión de la carrera que destila la curva de Mercaderes o la emblemática calle Estafeta.

La visita a Pamplona se cierra con una amplia oferta de ocio, cultura y actividades deportivas. La posibilidad de practicar escalada, parapente, senderismo, hípica o golf se extienden por toda la Cuenca y se enmarcan en un entorno natural integrado por pequeños y cuidados pueblos y protagonizado por la Sierra del Perdón, el Manantial de Arteta y los valles de Ollo y de la Ultzama.