Valles verdes, cuevas fantásticas y un Parque Natural lleno de sorpresas

Baztan es un encantador valle pirenaico salpicado de verdes prados y de bellos caseríos allá donde mires. Destino perfecto si quieres conocer Elizondo, bonita capital del valle y escenario de la intrigante “Trilogía del Baztan”, o pueblos de esos de foto, como Ziga, Erratzu, Irurita o Amaiur-Maya.

El Pirineo de Baztan es accesible, no es alta montaña, y podrás elegir múltiples senderos para disfrutar del paisaje. Uno de los más bonitos es el que nos lleva a la cascada de Xorroxin, en Erratzu. Pero hay muchos más.

Y uno de sus hitos, el Parque Natural del Señorío de Bertiz, en Oieregi: un magnífico bosque lleno de vida con varias rutas de senderismo y un jardín histórico-artístico, un parque infantil y un centro de interpretación de la naturaleza, que valen mucho la pena.

 

  • Cuevas de Zugarramurdi y de Urdazubi-Urdax

    Cuevas de Zugarramurdi y de Urdazubi-Urdax

    Empezamos con un imprescindible que se encuentra al norte de Baztan: las cuevas de Zugarramurdi, famosas por sus leyendas de brujería que podrás conocer en el Museo de las Brujas. Y a tan solo 8 km, las cuevas de Urdazubi-Urdax, con un despliegue de estalactitas y estalagmitas digno de ver.

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  • Y un combo de paisajes y aventura

    Y un combo de paisajes y aventura

    Además vamos a proponerte un recorrido por los apacibles embalses de Leurtza y una ruta por la Vía Verde del Bidasoa, ambos ideales para dar un paseo y respirar naturaleza por los cuatro costados.

    Y otro plan ideal para ir con niños, o para ti si también te apuntas a las emociones fuertes, que es pasar una mañana -o un día entero- en cualquiera de los dos geniales parques de aventura de la zona: Irrisarri Land y Baztan Abentura Park.

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Y no dejes de probar las delicias de la zona, entre las que destacan los menús de sidrería, el chocolate de Elizondo, los quesos, los talos del molino de Amaiur-Maya, los hongos o el paté. Y si te va el buen comer, que sepas que por aquí se celebran todos los años las Jornadas gastronómicas de Caza —entre octubre y noviembre— que son una perdición para el paladar.