Cultura por los cuatro costados en el Monasterio de Leyre, el Castillo de Javier y Sangüesa

Otra área que gusta —y mucho— a amantes del turismo cultural. Y no es para menos, porque mira qué tesoros tenemos por aquí.

Para abrir boca empezamos con el Monasterio de Leyre. Uno de los conjuntos arquitectónicos más relevantes de Navarra, abrazado por un entorno natural con un gran embalse de fondo digno de un cuadro. La cripta del siglo XI, la bóveda gótica y la famosa Porta Speciosa —puerta preciosa— son los elementos más destacados de su arquitectura. Y algo que te recomendamos es pararte, pero de verdad, a escuchar los cantos gregorianos de los monjes benedictinos que lo habitan.

Continuamos hacia el Castillo de Javier, situado a 8 km. Una construcción de origen medieval muy querida por el pueblo navarro por ser el hogar de su patrón, San Francisco Javier. Conoce la habitación del Santo, la capilla de San Miguel y el museo, con su atractivo recorrido de dioramas que entretendrá a peques y mayores. Y seguro que también te encantan la Torre del Homenaje y el puente levadizo porque… ¿a quién no le gusta en un chasquido de dedos trasladarse a otro tiempo?

  • Cultura por los cuatro costados en el Monasterio de Leyre, el Castillo de Javier y Sangüesa

    ¿Y qué decir de Sangüesa?

    Pues que es una pequeña ciudad monumental ubicada al este de Navarra, en el segundo ramal del Camino de Santiago francés y que tiene, como poco, una parada obligatoria. La de la iglesia de Santa María la Real y su imponente portada, obra cumbre del románico y por ello monumento nacional desde el siglo XIX. Por sí misma ya merece una visita guiada aunque puedes aprovechar para conocer la interesante historia de la ciudad y otros edificios de interés como la iglesia de Santiago o sus dos palacios: el barroco de Vallesantoro, con su espectacular alero de madera, o el medieval del Príncipe de Viana. 

    Ah, y si es verano y comes por aquí, prueba las pochas, alubias frescas blancas que son un verdadero manjar...

  • Cultura por los cuatro costados en el Monasterio de Leyre, el Castillo de Javier y Sangüesa

    La guinda a tu inmersión medieval

    Aquí tienes dos localidades pequeñas pero matonas. Aibar y Gallipienzo. ¿Y qué es lo que tienen? Pues nada menos que el encanto de los pueblecitos auténticos: calles estrechas y empedradas, iglesias románicas y unas vistas magníficas del entorno que las rodea. Lugares ideales para desconectar en sus casas rurales o en sus hoteles rurales con encanto que son maravilla.

Y si quieres aprovechar tu tiempo libre con actividades de lo más variopintas, no dejes de consultar nuestra sección de planes.