10 feb, 2026

Vinos con historia a pocos kilómetros de Pamplona

Palacio de los Mencos, Otazu, Caudalía, Lezaun y Emilio Valerio trazan una ruta única donde la tradición vitivinícola navarra se abraza con el arte, la naturaleza y la innovación enogastronómica.

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¿Sabes por qué son tan especiales los vinos navarros? Existe en ellos un carácter propio que va más allá de su sabor y calidad. En cada sorbo descubrimos la identidad de una tierra y el saber hacer de generaciones dedicadas al vino. 

A una media hora de Pamplona, encontramos bodegas con personalidad propia que nos invitan a conocer al origen de los vinos navarros, entre olivares, sierras y laderas cubiertas de viñedos. 

Te animamos a visitar estas bodegas navarras, donde descubrirás mucho más que grandes vinos: historias familiares, arte integrado en el paisaje y la pasión de quienes llevan generaciones cuidando de cada cepa. Una forma de conocer el vino desde dentro, recorriendo salas de barricas, probando vinos en distintos momentos de su elaboración y acercándote al carácter de una tierra profundamente ligada a la viticultura.

campo de vides

Palacio de los Mencos: la bodega que sobrevivió al tiempo

Comenzamos en la Zona Media, en el Palacio de los Mencos. A pocos kilómetros del imponente Palacio de Olite y de pueblos medievales como Ujué se alza esta casona construida hace más de 600 años por los señores de Ezcaba, hoy uno de los símbolos patrimoniales de Tafalla. Todavía se conserva parte de su bodega original: el suelo, las paredes y la bóveda encaladas, que albergan las históricas cubas de roble de la época.

Te invitamos a descubrir esta bodega y a recorrer varios siglos de historia navarra, finalizando con una degustación de tres vinos de la casa elaborados como continuidad de su tradición histórica.

Tres botellas de vino

Otazu, donde el vino dialoga con el arte y la historia 

Continuamos nuestra ruta en Bodegas Otazu, entre las Sierras del Perdón y del Sarbil, a orillas del río Arga. A pocos minutos de Pamplona, este enclave único conserva una tradición vitivinícola que se remonta al siglo XII. Su señorío, su bodega inspirada en los châteaux franceses del siglo XIX y su historia ligada a reyes como Carlos III de Navarra forman parte de su identidad. 

Este legado se refleja en unos vinos nacidos de un microclima privilegiado y de un terruño trabajado con precisión y respeto. No en vano, desde 2009 Otazu forma parte del reducido grupo de bodegas españolas reconocidas como Denominación de Origen Pago (D.O.P.), una distinción que avala la singularidad de sus suelos y variedades.

De ahí que se diga que Otazu es mucho más que una bodega: se trata de una reliquia en sí misma. Así lo apreciamos al contemplar sus más de 150 piezas de arte contemporáneo, su colección de aperos restaurados y la imponente arquitectura de su sala de barricas. 

A todo ello se suma un firme compromiso con la biodiversidad y las prácticas sostenibles, que contribuyen a preservar este entorno natural y la salud de sus viñedos. No es de extrañar, pues, que Otazu haya sido reconocida como Mejor Bodega Abierta al Turismo gracias a su capacidad de emocionar, sorprender y conectar con el visitante.  

sala de barricas de bodegas Otazu

Entre colinas, garnacha y olivos: así se disfruta Caudalía 

En esta original ruta por las bodegas navarras cercanas a Pamplona nos dirigimos hasta Caudalía, en la comarca de Sangüesa, donde los viñedos se extienden entre suaves colinas. Las visitas aquí van más allá del recorrido por la bodega y permiten conocer su historia y su forma de entender el vino, basada en pequeñas producciones y un marcado carácter artesanal.

La garnacha es la gran protagonista. Caudalía ofrece una experiencia monográfica para conocer esta variedad en todas sus versiones: además de tintos y blancos, un rosado radiante y un clarete envejecido en barrica francesa, toda una rareza en Navarra. Así, mientras paseas por viñedos y olivares, entenderás cómo cambia la garnacha según el suelo, la elaboración o la crianza. Todo ello, dentro de un proyecto íntimo y de microparcelas que revelan la esencia de la Baja Montaña. 

La visita se completa, cómo no, con una cata de vinos premium, un aperitivo con productos de la gastronomía navarra y su inconfundible aceite de oliva virgen extra Vidrial, típico de la zona. 

Y si te quedas con ganas de explorar este entorno incomparable… puedes embarcarte en una ruta por el monasterio de Leyre, el castillo de Javier y Sangüesa, donde descubrirás un maravilloso patrimonio cultural.

fachada de bodega Caudalia

A caballo entre viñedos y sabores a la brasa, en Bodegas Lezaun 

La siguiente parada nos lleva hasta las faldas de las sierras de Urbasa-Andia. En medio de este paraje, surge Bodegas Lezaun: un proyecto familiar que lleva años elaborando sus vinos ecológicos desde un claro compromiso con el medio ambiente.

La visita combina paisaje y cultura del vino e incluye una de sus propuestas más especiales: un paseo idílico en carreta de caballos entre viñedos. Con paradas para catar vinos y mostos, mientras los viticultores nos muestran su forma de trabajar la tierra. El resultado son vinos que reflejan fielmente su entorno: desde blancos y tintos frescos hasta crianzas y reservas con más profundidad, además de vinos sin sulfitos y mostos elaborados con cuidado.

Como colofón, disfrutamos en su restaurante asador de una propuesta que ensalza los platos típicos de Navarra, rodeados de barricas. Empezamos con entrantes tradicionales como cardo con mejillones o sopa de garbanzos, para deleitarnos después con carnes y pescados a la brasa. Y, para finalizar, una selección deliciosa de postres caseros, elaborados con un producto local y ecológico. Toda una experiencia pensada para saborearse con calma, donde la brasa, el vino de la casa y la naturaleza se confabulan para contarnos su historia. 

Paseo en carreta entre viñedos

Emilio Valerio: la ruta que une cerveza, viñedos y trujal 

Si no puedes elegir entre el vino y la cerveza, ¡tu plan perfecto está en Emilio Valerio! Una bodega ecológica y biodinámica, con siglos de tradición vinícola y olivarera, hermanada con la fabricación artesanal de cerveza. Este rico bagaje nos ofrece una experiencia combinada de vino, aceite y cerveza en Dicastillo imposible de rechazar.

Comenzamos visitando la fábrica de cerveza artesana La Vasconia. Un espacio acogedor, donde se elaboran cervezas de forma natural, sin filtrar ni pasteurizar, para captar así todos sus aromas, sabores y matices. 

Continuamos, después, con un paseo entre viñedos que conecta, de forma casi mágica, la cervecera con la bodega familiar y el trujal. 

Además, quienes quieran profundizar aún más en las experiencias que ofrece Emilio Valerio pueden completar la visita con otras experiencias singulares, como el brindis que une vino y aceite o la degustación de la nueva cosecha en un momento clave del calendario vitivinícola.

Y terminamos el recorrido con una cata doble: dos cervezas y dos vinos, de calidad excepcional, acompañados de pan de hogaza y aceite ecológico de la variedad de Arróniz, la más tradicional de Navarra. Una experiencia perfecta para indecisos… o para quienes disfrutan de todo. 

Concluimos así esta ruta vitivinícola alrededor de Pamplona, donde cada bodega tiene su voz y cada copa habla el lenguaje del lugar donde nace. Un recorrido donde el vino se convierte en cultura, paisaje y emoción.

Contenedor de aluminio de cerveza

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